viernes, 12 de junio de 2015

Amanecer


Amanecí entre sabanas huecas y
una almohada llena de sueños.

Amanecí contando las gotas de la ventana creyendo que eran tus pecas.

Amanecí imaginando que amanecía contigo.

Amanecí sin saber que no estabas y mis manos no sabían que hacer.

Amanecí entre tu lluvia, empapado de tus besos.


Añoro esas uñas en mi espalda, esas marcas en la sabana de cuando te estiras, ese hueco que dejas en la almohada, los puntitos que bañan tu cuerpo, tus manos haciendo recorrido sobre las mías, los besos que diluvian en mi piel, por eso tengo que decir, que no hay mejor amanecer que tu.






23-32:"Sabed que vuestro pecado os alcanzara"

No hay comentarios:

Publicar un comentario